3 abr. 2012

EL GOBIERNO NAVARRO DECIDE PASAR LAS INCIDENCIAS DEL 112 A LA POLICÍA FORAL Y "NINGUNEA" AL RESTO DE CUERPOS

"De forma unilateral", el Departamento de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior, dirigido por Roberto Jiménez, implantó un nuevo sistema en febrero por el que el 112-SOS Navarra debe "transferir primero a la Policía Foral todas las incidencias de relevancia" y luego ésta "decide si se queda el caso o lo pasa a otro cuerpo". El protocolo, al que ha tenido acceso El Informador, ha provocado presuntamente "retrasos en actuaciones" porque "no se basa en el principio de que atienda el suceso quien cuente con efectivos más cerca", subrayan numerosos agentes y mandos de distintas fuerzas de seguridad. "Interior quiere quedarse con las investigaciones de más trascendencia, tener todo el protagonismo, mejorar las estadísticas de la Policía Foral y controlar la gestión de la información que se hace pública", agregan. 

Hasta el pasado mes de febrero, el 112-SOS Navarra distribuía las incidencias relacionadas con temas de seguridad entre la Policía Foral, el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y las policías municipales. Normalmente, el criterio que seguía era sencillo: "que el cuerpo que tuviera efectivos más cerca, respetando las competencias de cada uno y según los medios disponibles, se ocupara en un primer momento de la situación para actuar con la mayor rapidez y eficacia posibles".

Pero el pasado mes de febrero, el Departamento de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior del Gobierno navarro, que dirige Roberto Jiménez, tomó una polémica decisión de manera "unilateral" y "sin previo aviso", que presuntamente ya ha provocado "retrasos en actuaciones" y "conflictos puntuales": aplicar un nuevo protocolo por el que "todas" las incidencias "de cierta relevancia" deben remitirse en un primer instante a la Policía Foral, que "posteriormente decide si asume el caso o se lo transfiere a otro cuerpo", explican a El Informador diversos agentes y mandos de todas las fuerzas de seguridad navarras.

El sistema se detalla en un documento titulado 'Sistema de gestión de incidencias en materia de seguridad 112', al que ha tenido acceso este medio. Como ya es sabido, la Policía Foral depende en último término de Jiménez, de ahí que el texto lleve los nombres de su departamento; de la Dirección General de Justicia e Interior, en manos de Inmaculada Jurío; y de la Policía Foral. Ahora bien, las fuentes consultadas precisan que el texto fue obra, al parecer, "de la Dirección de Justicia e Interior".

Tras la ejecución de la medida, las críticas a nivel extraoficial no se han hecho esperar. Los policías con los que ha contactado este medio -más de diez- apuntan que el nuevo sistema se basa, "ni más ni menos", que en el principio de "oportunidad", no en el de "eficacia". Y lo cierto es que todas ellas coinciden en algunos elementos de su análisis. Concretamente, en éstos:

"El departamento entiende que el 112-SOS Navarra es un servicio del Ejecutivo navarro, como la Policía Foral. Pero se olvida de que lo sufragan todos los navarros y de que en una incidencia lo más importante es intervenir con rapidez. Sólo cuando no quiere, no puede o no le gusta un caso, la Policía Foral pasa el tema a otro cuerpo. Y mientras se toman las decisiones, se pierde tiempo. Interior quiere que la Policía Foral se lleve todo el protagonismo, dirija las investigaciones de más trascendencia, mejore sus estadísticas y controle la información que se hace pública. La decisión supone un retroceso en la coordinación policial. El nuevo sistema ya ha provocado demoras de hasta 20 minutos en algunas actuaciones y, en el fondo, ningunea al resto de fuerzas de seguridad, que se mantienen con los impuestos de todos los navarros", subrayan. Obviamente, los ciudadanos aún pueden telefonear al cuerpo que prefieran cuando se encuentran en una emergencia.

Algunas de estas fuentes incluso ponen ejemplos gráficos para exponer con más claridad la "gravedad" de la situación. "Presuntamente ha habido casos en los que la Policía Foral ha tenido que movilizar a agentes de Tafalla para cubrir algo en la Comarca de Pamplona, cuando otras fuerzas de seguridad podían personarse antes", aseveran. Las tensiones han llegado hasta tal punto de que algún cuerpo policial ha optado por no colaborar con la Policía Foral en aquellas actuaciones que les lleguen desde su Centro de Mando y Coordinación (CMC) y no sean "urgentes". El Informador ha decidido no dar sus nombres porque así se lo han pedido varios de los agentes y mandos con los que ha conversado.

EL POLÉMICO DOCUMENTO
El protocolo consta de cinco páginas y tres apartados. El primero de ellos, titulado 'Fundamentos', fue aprobado en 2011 por la Junta de Seguridad de Navarra. Al parecer, no había creado "problemas graves más allá de las posibles discrepancias puntuales propias de la labor policial".

Eso sí, ya dejaba constancia de que "para la adecuada atención de incidentes en materia de seguridad es necesario sistematizar la gestión por el personal del 112, al objeto de que la respuesta a los ciudadanos en materia de emergencias sea ágil, eficaz y eficiente". Es decir, daba un papel prioritario a este servicio, "muy necesario al mismo tiempo y que cumple una función social muy importante", matizan estas fuentes.

En términos algo vagos, establecía como "obligatoria" la "comunicación inmediata" de los "incidentes relevantes" entre la Policía Foral, el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, dependiendo del "geoposicionamiento de los recursos operativos de cada uno de los cuerpos de policía", que podían "tomar la decisión de quién ha de acudir a un incidente en atención a la posición que en el territorio -de los hechos- tengan". Sin embargo, no menciona expresamente qué cuerpo debe recibir primero el aviso, que "en estos momentos es siempre la Policía Foral".

Esta estrategia se aplicaba a "atentados terroristas; amenazas de bomba; incidencias graves de alteración del orden público y violencia callejera; desaparición de personas en el medio natural; desaparecidos de alto riesgo; hallazgos de restos humanos, asesinatos, homicidios u otros delitos contra las personas con resultado de fallecimiento; delitos cometidos por grupos violentos con resultado de lesiones graves; robos con intimidación o violencia con resultado de herido grave; huidas de delincuentes…". Obviamente, cada cuerpo puede recibir llamadas individualmente de cualquier ciudadano ante una emergencia.

SORPRESA INESPERADA EL PASADO MES DE FEBRERO
Pero en febrero llegó la sorpresa. El Gobierno navarro incorporó "dos apartados nuevos no consensuados", que en la práctica ha tenido un consecuencia "muy concreta": que "todas" las llamadas del 112-SOS Navarra "se remiten primero a la Policía Foral, sin importar quién está más cerca o cuenta con más agentes en las inmediaciones", indican todos los agentes de la autoridad con los que ha conversado El Informador.

La decisión ha afectado especialmente a las policías municipales de Navarra. Varios efectivos de este ámbito aseguran que se les está tratando "como a agentes de segunda" y que se sienten "marginados", cuando su presencia en las calles es "mucho más constante", aunque sólo sea por el hecho de que "pueden centrarse en una única localidad". "Gran cantidad de investigaciones de peso se inician en los cuerpos municipales porque conocen más a fondo las calles en las que patrullan cada día", sostienen.

Sin embargo, el Servicio de Seguridad Pública de la Dirección General de Interior señala en el nuevo documento que su objetivo actual es lograr una "mejor coordinación operativa de los recursos" y "delimitar las obligaciones de la Policía Foral y las policías locales de Navarra". A su juicio, el cambio de protocolo "promueve" la "coordinación de los sistemas de información y de transmisiones".

Curiosamente, no hay referencias concretas al Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil en los apartados dos y tres, denominados 'Principio general en la gestión de incidentes' y 'Gestión de incidentes acaecidos en municipios con policía local' respectivamente.

En el primer caso, resalta que "todos los incidentes en materia de seguridad que se ocasionen en municipios que no dispongan de policía local serán derivados para su gestión al Centro de Mando y Coordinación (CMC) de la Policía Foral". En este caso, la Guardia Civil es la principal "damnificada", porque dispone de agentes fijos en muchos municipios de esta tipología.

Y en el segundo, recuerda hasta diez supuestos en los que la Policía Foral debe ser la primera en conocer las incidencias. En concreto, en todos los "delitos contra las personas (asesinatos u homicidios, agresiones con armas blancas o armas de fuego que generen lesiones a personas, amenazas graves hacia personas tales como amenazas de muerte, secuestros o restricciones a la libertad deambulatoria de las personas, violencia de género y violaciones y agresiones sexuales); delitos contra la propiedad (robos con violencia, intimidación o fuerza en las cosas, hurtos, estafas y falsificaciones de documentos); delitos contra la salud pública (tráfico de estupefacientes o similares); suicidios o intentos de suicidio; hallazgo de personas muertas o restos cadavéricos; denuncias de personas desaparecidas; accidentes laborales graves o con heridos graves; amenazas de bomba; alteraciones graves de orden público; y denuncias por infracciones penales en general".


Por si acaso quedara alguna duda, el texto hace especial hincapié en los límites que marcan la actividad de los efectivos locales. "El resto de incidentes que conozca el 112 ocasionados en municipios con Policía Municipal serán transferidos a la Policía Municipal respectiva sin perjuicio de que el asunto se transfiera en todo caso al CMC de la Policía Foral para su conocimiento y seguimiento", destaca. Y deja un margen de maniobra mínimo al recordar que "en caso de que el operador del 112 tenga dudas respecto al cuerpo de policía que debe gestionar el incidente, el jefe de Sala consultará el asunto al jefe de Operaciones del CMC -de la Policía Foral- para la resolución del mismo".

"Todos estos procesos tan sólo sirven para una cosa: para que se retrase la llegada de los agentes de la autoridad a los lugares donde se les necesita", critican los agentes y mandos consultados.